martes, 5 de julio de 2016

TU SUPERBIOORDENADOR.

  Si bien para las nuevas generaciones un ordenador personal es un objeto cotidiano más, los que crecimos sin ellos aún los contemplamos con asombro. Nos fascina la rapidez con que operan, su vastísima memoria y su capacidad para emplear muchos programas complejos al mismo tiempo. Sin embargo, por impresionante que sea un ordenador personal, tu mente subconsciente es muy superior a cualquier aparato que puedas comprar. Stphen Hawking, en The Universe in a Nutshell, expone: ¨Los ordenadores actuales no superan aún la potencia del cerebro de una humilde lombriz¨. Y recuerda; tu cerebro es millones de veces más sofisticado que el de una lombriz.
Tu cerebro tiene más memoria de la que jamás llegarás a usar y opera sin problemas excepto cuando, a veces, tu mente consciente interfiere. Se programa con facilidad, ya sea de forma voluntaria o involuntaria. A diferencia de un ordenador, funciona no solo eléctricamente, también químicamente. La información viaja a través de los nervios mediante impulsos eléctricos y salta entre sinapsis por mecanismos químicos. Tu mente subconsciente es un bioordenador. Un bioordenador al que se le ha cargado gran cantidad de programas complejos. La mayoría son necesarios para poder sobrevivir y desenvolverse en el mundo; caminar, correr, permanecer de pie o beber un vaso de agua... Pero, por otro lado, existen otros, como la impaciencia, el comer en exceso o la irritabilidad, que están obsoletos y son perjudiciales. Ahora exploraremos las múltiples facetas de tu bioordenador personal; tu mente subconsciente.

HARRY W. CARPENTER.

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