martes, 1 de marzo de 2016

EDUCACIÓN.


  Se hablaba de construir un reformatorio para muchachos, y se solicitó el parecer de un célebre experto en educación. Este hizo un apasionado alegato en favor de unos métodos educativos humanos en el reformatorio, urgiendo a los fundadores a no escatimar medios para conseguir los servicios de unos educadores bondadosos y competentes.

Y concluyó diciendo: ¨Con lograr salvar a un solo muchacho de la depravación moral, ya habrán quedado justificados los gastos y los esfuerzos que se inviertan en una institución de este tipo.¨

Posteriormente, un miembro de la junta directiva le dijo: ¨¿No ha estado usted ligeramente exagerado? ¿Cree de veras que el salvar a un solo muchacho justificaría todos los gastos y esfuerzos?¨

¨¡Si se tratara de mi hijo, sí¨, fue la respuesta.

ANTHONY DE MELLO.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada