sábado, 5 de marzo de 2016

CANCIÓN.EMILIO PRADOS.


Una vez tuve una sangre
que soñaba ser un río.
Luego, soñando y soñando,
mi sangre labró un camino.


Sin saber que caminaba,
mi sangre comenzó a andar,
y andando, piedra tras piedra,
mi sangre llegó a la mar.
Desde la mar subió al cielo...
Del cielo volvió a bajar
y otra vez se entró en mi pecho
para hacerse manantial
y agua de mi pensamiento...


Ahora mi sangre es mi sueño
y es mi sueño mi cantar,
y mi cantar es eterno.

(Jardín cerrado, 1940-1946)

EMILIO PRADOS

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