martes, 21 de julio de 2015

DIFERENTE, REALMENTE DIFERENTE.


  La clave para empezar a utilizar tu mente subconsciente es que entiendas lo distinta que es de la mente consciente. Aunque ambas existen en el mismo cuerpo, presentan características diametralmente dispares. Si alguien se comunicara contigo en el lenguaje en que lo hace la mente subconsciente (el lenguaje de los sueños, por ejemplo), pensarías que ese ¨alguien¨ está loco. Pero tu mente subconsciente no está loca solo porque tu mente consciente no sepa interpretar tus sueños; simplemente es diferente.
Siguiendo con las analogías, considera lo distintos que son los hombres de las mujeres. Aparte de las diferencias físicas, existen diferencias emocionales y, como resultado, hombres y mujeres interactúan de forma desigual. Un libro muy popular explica estas diferencias. La mayoría de los varones viven orientados hacia la consecución de objetivos y prefieren solucionar los problemas por sí mismos. Las mujeres, sin embargo, se mueven más en el ámbito de las relaciones y los sentimientos y necesitan hablar sobre sus problemas y sobre sus emociones. Estas diferencias son bastante obvias, pero aun así, los hombres y las mujeres interactúan, se relaciona y crean vínculos. En el peor de los casos, si las diferencias resultan insalvables, siempre pueden terminar separándose.
Pero la mente consciente y la mente subconsciente no pueden separarse. Y si no trabajan unidas, los resultados pueden ser muy perniciosos. Estos pueden traducirse en una mala salud, relaciones destructivas o comportamientos inapropiados en forma de, por ejemplo, trastornos alimenticios o ataques de ira.
Tu mente subconsciente contiene software de tus funciones involuntarias, emociones y hábitos. La mayor parte de tus hábitos y emociones fueron programados durante tu infancia, antes de que estuvieras lo suficientemente capacitado para tomar tus propias decisiones. Muchos fueron programados al azar por tus padres, profesores, compañeros, la televisión y, recientemente, quizás también los videojuegos. Freud dijo: ¨ De niños aprendemos a reaccionar emocionalmente, aprendizaje que se perpetúa en la edad adulta. Pero en la infancia no poseemos las facultades con las que podemos contar los mayores, ya que entonces no sabemos aún qué herramientas vamos a necesitar como adultos para afrontar las cosas. Por tanto, de mayores, a menudo, seguimos reaccionando como niños¨.
Esos viejos programas, perjudiciales en su mayor parte, todavía influyen en nuestro comportamiento, e incluso lo controlan. Algunos pueden llegar a ser destructivos. Cuando entiendes cómo funciona la mente subconsciente y a qué leyes obedece, puedes cambiar esos programas de la infancia y convertirte en el amo del genio de la lámpara maravillosa.

HARRY W. CARPENTER.

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