sábado, 24 de enero de 2015

EDUQUEMOS A NUESTROS AUTOMOVILISTAS.



Un técnico en problemas de circulación analiza
los peligros que acechan a los conductores en nuestras
carreteras y sugiere la manera de evitarlos

En la mañana del lunes 23 del pasado mes de abril, un automóvil patinó sobre el pavimento mojado de la carretera Valencia-Barcelona y se estrelló contra un autocar que circulaba en dirección contraria. Los cinco ocupantes del turismo_un muchacho de catorce años, sus padres y otro matrimonio_resultaron muertos. Aquella misma mañana, en Villa nova de la Barca ( Lérida ), otro conductor perdió el control de su coche, que chocó contra la barandilla de un puente y cayó al agua. En el accidente perdieron la vida tres niños de cinco, tres y un año de edad. Los padres y otro niño resultaron gravemente heridos.
Si el número de víctimas_ocho muertos y tres heridos de gravedad_se hubiera debido a un accidente de ferrocarril o aéreo, la noticia habría ocupado los titulares de los periódicos en vez de quedar relegada a las pocas líneas que se dedicaron a teles hechos luctuosos, ¿ Por qué ? En principio, porque los accidentes de tráfico resultan harto corrientes hoy en día; durante el último año causaron cerca de 4.500 muertos y 95.000 heridos *.
El número de vehículos de turismo sobrepasa los tres millones y medio de unidades, comparado con el millón de la década anterior, y el índice de accidentes ha aumentado en proporción. En la actualidad somos un país bastante motorizado, pero, por desgracia, son muchos los que opinan que cuantos más coches, más accidentes. No obstante, las autoridades de tráfico saben por experiencia que el aumento del número de accidentes no es inevitable. La mayoría de ellos podrían evitarse, y es necesario hacer un decidido esfuerzo en tal sentido.
Por tal razón se creó, en 1959, la Jefatura Central de Tráfico. Su misión consiste en dirigir y coordinar el tránsito y su seguridad, así como educar a los conductores en el respeto de las normas del Código de la Circulación, y prevenirles de los peligros en la carretera. Dicho organismo cuenta con unos 2.600 funcionarios administrativos entre la Jefatura Central y las Provincias. Una unidad especial de la Guardia Civil Agrupación de Tráfico_ presta servicios en las carreteras. Su presupuesto anual es de casi mil millones de pesetas. Sin embargo, ninguna suma puede frenar el creciente número de accidentes de tráfico sin la mutua cooperación entre la Jefatura de Tráfico y el conductor de cada vehículo.
LOS PELIGROS QUE AMENAZAN. En 1971, España contaba con 307 kilómetros de autopistas abiertas al tráfico. Para 1975, se habrán alcanzado los 960 kilómetros. Por término medio, se invierten veinte mil millones de pesetas al año en la construcción y mejora de las carreteras. A esto hay que añadir la creciente disponibilidad de automóviles de mayor potencia y velocidad. Tales adelantos, sin embargo, deberán hallar réplica paralela en la mentalidad del conductor. Por esta razón, uno de los principales objetivos de la Jefatura es el de llevar al ánimo de los automovilistas el conocimiento de los peligros que les aguardan en la carretera y la manera de enfrentarse a ellos.
El conductor deberá comprender, por ejemplo, QUE LAS SEÑALES DE TRÁFICO EN CARRETERA ESTÁN AHÍ CON UN PROPÓSITO; EL DE AYUDAR A EVITAR ACCIDENTES. Durante la pasada década, el Estado invirtió unos veinticinco millones de pesetas por provincia en la señalización de carreteras. Actualmente, cualquier intersección de carreteras de dos direcciones cuenta con hasta una docena de señales. Cuando es necesario, las carreteras se hallan equipadas con señales reflectantes que facilitan la conducción nocturna.
Pero la señalización por sí sola no puede garantizar la seguridad en carretera si el conductor no la tiene en cuenta. El 29 de marzo de 1973, un automóvil se aproximaba a una curva en la carretera N-121, en Navarra, y empezó a tomarla sin reducir la velocidad. Para no perder el control del coche, el conductor se vio obligado a invadir el carril de la dirección contraria. Su automóvil chocó contra un camión, y el número de víctimas del accidente fue de cuatro muertos y dos heridos graves. Si este conductor, adecuando su conducta a una señal que anunciaba la curva, hubiera reducido la velocidad, podría haber evitado un choque de trágicas consecuencias. En 1972, el ochenta por ciento del total de accidentes se debió a no respetar las señales y las normas de tráfico. Es decir, más de setenta mil accidentes se podían haber evitado fácilmente.
Hasta el conductor más prudente deberá adoptar precauciones ante los peligros que escapan a su control. La Jefatura Central de Tráfico subraya la necesidad vital del uso de los Cinturones de Seguridad. El pasado marzo, en la carretera N-30, en Oviedo, un vehículo derrapó, a causa de un fallo mecánico, y fue a chocar contra un muro de contención. Debido al fuerte impacto, el conductor salió despedido de su asiento, se estrelló contra la calzada y murió en el acto. El uso de un Cinturón de Seguridad probablemente le habría salvado la vida. Actualmente, casi un millón de coches en España se hallan equipados con Cinturones de Seguridad. Pero, a pesar que una nueva norma hace obligatoria la instalación de los mismos en todos los coches y de que la Jefatura Central ha hecho campañas en Pro de su Uso, la mayoría de los automovilistas Españoles descuida su utilización. Un Cinturón de Seguridad en Carretera es tan Necesario como UN SALVAVIDAS EN EL MAR. El Cinturón evita dos de los peligros más comunes; que el conductor sea lanzado de su asiento o que su cabeza se estrelle contra el Parabrisas en el Momento del Choque.
CONDICIONES DEL CONDUCTOR. El principal requisito para evitar accidentes es que el conductor mantenga estrecha vigilancia sobre lo que ocurre a su alrrededor. Para reaccionar oportunamente ante las Señales, Peatones y Semáforos, el automovilista deberá estar en perfecto estado físico y mental. La lentitud de reflejos, una distracción momentánea y, lo peor de todo, CONDUCIR BAJO LOS EFECTOS DEL ALCOHOL, puede convertir un paseo en coche en una tragedia. El conductor deberá intuir los cambios que puedan producirse en las circunstancias externas. Si no responde bien a esta exigencias, constituye una invitación a un accidente.
Existen varios factores que limitan la capacidad de reacción de un conductor. El Cansancio, por ejemplo, a menudo es la causa que transforma a un automovilista potencialmente seguro en un homicida. Consideremos, por ejemplo, el accidente que ocurrió en el pasado mes de marzo en la carretera 340, en la provincia de Castellón. Un coche con cuatro personas se desvió de su carril y chocó de frente con otro vehículo. Los cuatro ocupantes resultaron muertos. En este caso, la causa no fue el suelo resbaladizo, la velocidad excesiva o la inexperiencia. Al parecer, el conductor se había dormido al Volante. Durante 1971, hubo en España 481 accidentes fatales provocados por el cansancio. ¡ Y 375 de ellos ocurrieron mientras el conductor se hallaba dormido !
El alcohol es otra de las principales causas de accidente en nuestro país. Las estadísticas hablan de su predominante incidencia en aquellos que ocurren después de las diez de la noche. Y no se deben a un estado de embriaguez total. El estar un poco bebido es lo que produce más víctimas, puesto que el automovilista que sólo a tomado unas copas se considera en mejores condiciones para conducir que el que ha sobrepasado su límite normal. El conductor deberá recordar que el noventa por ciento del alcohol ingerido se mantiene en la sangre durante horas, retardando sus reflejos, reduciendo su campo visual y, por tanto, originando lagunas en cuanto a la percepción de distancias y a la apreciación de la velocidad. Un índice de sólo 0,5 gramos por mil de alcohol en la sangre duplica el riesgo de accidentes; si el porcentaje es de 0,8 gramos por mil, el riesgo se ha cuadruplicado. Estos son datos que debería tener en cuenta todo conductor.
LA EDUCACIÓN DEL CONDUCTOR; SEGURIDAD A TRAVÉS DE LA COOPERACIÓN. El año pasado, más de ochocientos mil alumnos se matricularon en las Auto-Escuelas para sacar su permiso de conducir. Estas escuelas dan a cada alumno unas veinticinco horas de preparación como mínimo antes de sufrir el correspondiente examen. Pero hace falta algo más si queremos convertirnos en un país de conductores conscientes; en tal sentido, la Jefatura Central de Tráfico intenta seguir la labor empezada en las Auto-Escuelas y recalcar a los conductores sus responsabilidades y la necesidad de cumplir las normas de circulación al PIE DE LA LETRA.
La Jefatura Central mantiene también contacto con las escuelas primarias de toda España, a las que provee de material didáctico adaptado a la mentalidad infantil en un intento de abrir el camino a una futura generación de buenos conductores. Los niños reaccionan con gran entusiasmo ante esta asignatura de ¨ adultos ¨. Se celebra anualmente un concurso de dibujos sobre tráfico entre escolares, en el que el año pasado hubo quince mil participantes.
Los parques infantiles de tráfico se consideran como el mejor medio de poner al niño en contacto directo con problemas a los que deberá enfrentarse en el futuro, tanto en carretera como en ciudad. Estos parques poseen pequeños coches de motor o de pedales, así como bicicletas, y en ellos los niños aprenden a resolver diversos supuestos de tráfico. Actualmente, España cuenta con cincuenta de estos parques con carácter fijo, y la Jefatura posee otros, móviles, que recorren las provincias y sirven para proporcionar enseñanza sobre la seguridad en carretera. Mediante campeonatos locales, nacionales o internacionales se estimula el interés del niño. España resultó campeona internacional en 1968 y 1969, y subcampeona en 1970.
Las campañas de seguridad también forman parte de nuestros programas. El aumento de riesgos estacionales, como en el caso de las vacaciones de Semana Santa, nos llevó a lanzar el pasado año una campaña con la consigna: ¨ Gane tiempo y seguridad: respete el derecho de paso ¨. La Jefatura ofrece a todos los medios informativos un boletín mensual de prensa y radio, así como carteles, folletos, películas y spots en la televisión. Hasta hoy se han realizado tres documentales, uno de los cuales_¨Tráfico Documento II ¨_obtuvo recientemente un primer premio en un festival internacional.
El buen estado del automóvil es otro de nuestros objetivos en la prevención de accidentes. Durante la primera campaña de Alumbrado y el Neumático, en 1965, se descubrió que el 58 por 100 de los vehículos revisados tenían defectos en el alumbrado. En la campaña del último año, gracias al trabajo realizado, la cifra se había reducido al treinta por ciento.
Resultados como éstos son alentadores, pero hay que redoblar los esfuerzos hasta convencer al público de que los accidentes de tráfico pueden evitarse si conducimos de manera cuidadosa y consciente. Porque, en último término, está en manos de los tres millones de propietarios de vehículos en España el hacer de la conducción una tarea grata, y no una amenaza para la seguridad de todos.

POR ORESTES SERRANO LINUESA
Jefe de Prensa de la Jefatura Central de Tráfico.






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